La importancia de comer de temporada y Km 0

Parece mentira que haya escrito varios posts sobre diferentes temas relativos a mi actividad profesional, y no haya dedicado uno a las frutas y verduras de temporada. ¡Con la chapa que os doy todos los meses con eso! Pero bueno, igual no me conocías hasta ahora, y no habías tenido el placer de que te diera el rollo con este tema.

Resulta que hace ya varios años, concretamente en 2020, alguna mente pensante de nuestro gobierno, creó la “Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible”. Sí, se dieron cuenta de que era necesario planificar una serie de acciones en todos los ámbitos de la organización de nuestra sociedad, de cara a mejorar el futuro de nuestro planeta a largo plazo. Y para ello, todas las administraciones públicas deben colaborar para que se cumplan los objetivos de desarrollo sostenible que plantea la agenda.

https://www.mdsocialesa2030.gob.es/agenda2030/conoce_la_agenda.htm

Dentro de ese plan, el consumo de frutas y verduras de temporada y productos km0, estaría incluida dentro de varios de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que son nada menos que 17. De esos 17 objetivos que plantea la agenda, en mi opinión, en el que mejor queda el consumo de temporada, sería el objetivo número 12, que es “Producción y consumo responsable”.

Y ahora viene la explicación científica de todo esto de las frutas y verduras de temporada, para que no te creas que esto es un siroco que me ha dado a mí, para poner post chulos todos los meses, o al gobierno, que no tiene otra cosa que hacer.

Todos sabemos y si no, yo os lo digo, que existen vegetales que “se dan” todo el año y otros que solo nos dan sus frutos en un mes o unos meses del año.

Nuestro día a día y la evolución que ha ido sufriendo la forma de consumir que tenemos desde hace varias décadas, ha tendido a que queramos consumir “de todo”y “siempre”.

Nos hemos vuelto una sociedad exigente e impaciente que no es capaz de esperar el momento para cada cosa. Lo queremos todo ya. Y dentro de ese todo incluímos las comidas.

No nos importa si son de aquí, o si hay que irlas a buscar a países que están a 5000 km de donde vivimos. Tampoco nos molestamos en saber en qué época del año se recogen algunas frutas y verduras. Solo queremos comérnoslas.

¿Y qué implica todo esto?
Pues resulta que si tu respetas el ciclo normal de un vegetal y recoges la fruta cuando toca, esa fruta habrá seguido su proceso de manera natural. Se recolectará cuando le toque y llegará a tu mesa en el mejor de los estados en el que puede llegar. Estará llenita de nutrientes de calidad para tu organismo, en mucha concentración en comparación con frutas que se recolectan antes de tiempo y se conservan en cámaras. Además, su sabor será mucho más intenso y rico.

Pero no solo eso. Como estás consumiendo este producto de esta manera, tendrá que ser de cercanía. Pues todos sabemos que las frutas y las verduras tienen una vida útil para nosotros bastante limitada.
No podrá venir de otro continente pues ya no cumpliríamos este requisito de que sea recogido y prácticamente servido. Es decir, se hará necesario que consumamos frutas y verduras de cercanía. Que son las que cumplen estos requisitos.

¿Qué más requisitos cumplen?
Hemos dicho que son más sanas para nuestro cuerpo por su mayor concentración de nutrientes y de mejor calidad, al haber dejado que todo el proceso tenga lugar en su tiempo correspondiente.
Y también hemos dicho que además, estará más rico y tendrá mayor intensidad de sabor.
Pero es que, además, al comprar de proximidad, es muy probable que nos cueste más barato, pues el producto no debe pasar por cámara ni hacer largos viajes en transportes refrigerados.
Eso repercutirá en nuestro bolsillo. Pues lo lógico es que sea más barato. Y no solo eso. Es que le estamos comprando al agricultor de nuestro pueblo o de nuestra comarca, Ayudando a nuestros productores para que puedan seguir proveyéndonos de esos productos de tan buena calidad y tan ricos.

¿Pensabas que esto acababa aquí? Pues te digo más cosas buenas. Al no tener que viajar tanto, ni tener que conservarlo meses en una cámara nuestro producto de temporada genera mucha menos huella de carbono. Es decir, estamos contribuyendo a disminuir la contaminación y aumentar la salud de nuestro planeta.

Y todo esto lo hemos conseguido yendo al mercado y preguntándole a nuestro vendedor, que es lo que está más fresco. ¿Qué acabas de traer? ¿Qué tienes de producto local?

Y otra cosa que a mí me gusta, pero eso ya igual es masoquismo, es esperar cada año por la época de determinadas frutas y verduras. Me encanta esperar los meses de las sandías y melones que relaciono con el veranito y el calor. O cuando llegan los melocotones, las paraguayas, los albaricoques, las fresas. Todo ese colorido. Al final tiene su encanto y merece la pena esperar para comer productos tan ricos disfrutándolos a tope.

Si te he convencido de entrar en la secta del consumo de temporada y km0, ya sabes, pregunta en la tienda, que es lo más fresquito. O puedes seguirme en mis redes, donde cada mes cuelgo las frutas y las verduras de temporada.